Deje de trabajar en organismos importantes para empezar algo que me llenara de satisfacción interior más que exterior, esto puede parecer loco en un mundo en el que estás preparado para lograr el éxito por tus estudios y posiciones, bueno contracorriente hoy me dejo llevar por lo que mi intuición y mis emociones me dictan. En este camino estoy desde hace unos buenos años y es como si Dios y la vida tuvieran un plan diferente para mí. Ahora ni mi cuerpo, ni mi mente y más aún mi espíritu desean lo que antes tuve.

He tratado de encajar en algún grupo y no me hallo en ningún grupo, sector y espacio. Todo el mundo me pregunta ¿Qué haces?, ¿A qué te dedicas?, ¿En qué organismos trabajas?, ¿De qué vives? Y la verdad no sé qué responder; no pretendo ser couch, muchos me llaman maestra y no quiero ofender a quienes estudiaron para serlo,  creen que soy psicóloga pero tampoco lo soy y he dejado de decir mis estudios, puestos pasados y antecedentes laborales porque temo ofender a cuantas personas no fueron a un centro de estudios y mucho peor a muchos que no tuvieron la oportunidad de terminar de estudiar; por último me pregunto: ¿ A quién le importa quien pueda ser yo o que títulos tenga?; porque hoy las tantas  personas que me buscan solo desean tener paz, ser escuchadas, entendidas; buscan relentizarse o están superando algún problema de salud físico o mental; muchas de ellas fueron personas con grandes puestos, títulos, posiciones que hoy buscan la tranquilidad, la paz lejos de los escritorios, las mesas de grandes reuniones, el cumplimiento de metas y objetivos y los premios.

Por otro lado también están las personas que trabajan en los mercados, en la calle, los que están en un hospital, los que encuentro en el bus, en la banca de una iglesia, en una reunión ocasional; pero el que está en su mundo ocupado no puede verlos y siempre están allí esperando por alguien que le alcance una migaja de su tiempo, de su amor, de su escucha etc. muchos están en casa esperando por sus familias para ser vistos, pero son invisibles a sus ojos porque estas personas están buscando sus éxitos, obtener sus logros y sus sueños.

En el mundo hay tanta gente muchos adultos pero más niños que desean a gritos ser solo escuchados, amados, acariciados y tomados en atención al menos un par de minutos, piden que alguien los mire a los ojos y le digan que les interesan, que los entienden, que los apoyan en lo que decidan; pero como no encuentran a nadie en casa buscan afecto a temprana edad en la calle, los adultos entran a foros, a grupos de autoayuda, están en el msn, en el whatsap, en Instagram, en comentarios de Youtube y escondidos con falsos nombres porque muchos están fingiendo lo que no son porque el mundo real es fiero y salvaje.

Hoy con esta reflexión quiero llamar tu atención y les invoco a que no piensen tanto en el éxito y en la fama; porque llegar al cielo puede ser hermoso, pero también peligroso; pues puede que un día después de haber conseguido tus logros y sueños despiertes y ya nadie estará a tu lado y mucho peor, no será posible bajar porque puede pasar que ya no hay escalera.

Coincidentemente en estos últimos meses ha escuchado la palabra “desempleo” en varias ocasiones y aun cuando muchos creen que al ser despedido alguien sea injusto y por eso se crea una idea derrotista, es todo lo contrario porque es sinónimo de oportunidad.

El desempleo te permite parar, analizar, replantear, gestionar y reinventarte; es un buen momento que te llevará a una transformación personal en todo orden.

En la vida todo tiene un ciclo y las ocupaciones también; existen muchos testimonios que luego de este evento las personas se han vuelto creativas, han descubierto otras habilidades, han encontrado sus verdaderos sentidos de laborar porque descubrieron sus dones, otros incluso sanaron su cuerpo, su mente y aún más su espíritu.

Este evento debería ser obligatoria en toda persona, porque nos saca de la rutina para reinventarnos y poder ver para que otras cosas somos buenos y existimos.

Siendo así no tratemos de dar pena al desempleado, ni de mirarlo con lástima y aislarlo; sino más bien de admirar que tendrá la oportunidad de vivir por fin la vida desde otro horizonte, que podrá relentizarse de este mundo agitado y podrá ubicarse en una posición de aprendizaje y crecimiento. Y si de ayudarlo se trata hazlo sin ninguna exigencia.

En conclusión quiero decirte, que si estás desempleado estás viviendo el momento más importante de tu vida, esto te va a permitir que te reinventes, que descubras tus dones y trabajes con ellos, que te preocupes por tu limpieza interior y exterior.  Este será el momento perfecto que te ayudará a curar interiormente y además porque será tu única razón para recorrer nuevas experiencias y entender que existen otras formas de servir a la vida y a tu prójimo. Si ahora estás desempleado bendice este momento y trabaja en ti.

Lo primero que vi al nacer fue naturaleza y con ella aprendí a caminar donde no había sendas. Siempre me recuerdo vagando perdida entre la naturaleza por largas horas como si fuera cual errante, iba tras el murmullo de las aguas, intentando descifrar su lenguaje; me escurría entre los renacuajos de las orillas del río intentando descubrir su ciclo de vida, aprendí a caminar por las veredas de las quebradas, manantiales y ríos con sus peces de colores que me enseñaron a ser maleable a mi paso y a lo que no me hace bien ir echando de mí.

Gracias a Dios que pude tirar semillas a la tierra y pude ver brotar vida. Observar a las aves en sus nidos con sus polluelos era la más maravillosa expresión de amor y cuidado. Ver a los gallinazos elevarse hasta alcanzar la majestuosidad de los cielos desafiando la altura y el viento me enseñaron a desafiar los límites y a volar pronto con alas nuevas. Acariciar a las hojas me permitió observar que se pueden tallar y dibujar bordes tan perfectos en nuestro ser interior. Si he sentido especial admiración es por las flores, su aroma y belleza; con ellas aprendí a dar color a mi vida aun en medio de la oscuridad y la tristeza. Me encantaba el musgo verde y compacto que se pega a la roca y allí aprendí que se podía sobrevivir solo respirando y con fe.

A los tres años de la ventana de mi cuarto podía ver a las liebres al atardecer entre los arbustos y al observarlas tanto aprendí a saltar los obstáculos de la vida. Observar por largas horas a las orugas y sus hermosos colores, así como a las crisálidas que seguían el trayecto de su metamorfosis es desafiar a la vida misma. Tener la libertad de las mariposas me hicieron ser una persona de mente abierta para comprender a los demás en su diversidad. Agacharme y estar al ras del suelo para observar las hormigas me obligaron a ser humilde, así como a admirar su magnífica organización para incorporar en mi vida. Otra cosa que aprendí de la naturaleza es que la limpieza es el código que tienen en la cadena de supervivencia; no hay un ser que no sea ordenado y limpio.

He podido escuchar el lenguaje de la noche aun con temor, pero siempre estaba ahí para decirme que de ella vienen las estrellas y que tú puedes ser una de ellas si haces las cosas bien. De la luna hermosa aprendí a resplandecer aun en la oscuridad; del amanecer aprendí que la estrella de la mañana está allí para darte la bienvenida y bendecirte por el día que acaba de empezar cuando has usado la noche para tu beneficio provechoso.

Observando el rocío de la mañana entre las hojas, una tarde de granizo entre el pasto y la hierba o una majestuosa lluvia entendí que transformarse en tantos estados significa que es el elemento más importante para la humanidad que merece mi respeto y cuidado.

A la naturaleza le debo mi vida pues ella cuido siempre de mí y despertó al máximo mi sensibilidad. Soy un ser de naturaleza espiritual y dada esa razón siempre la busco en la ciudad en el árbol de un parque, en la hoja de un macetero, en un cerro cercano o en el aire y en toda expresión en la que no interviene la mano del hombre; dada esa razón no le prives de esta experiencia a un niño hoy en día.

Si hacemos reflexión vamos a encontrar que casi siempre la aprobación de nuestras acciones viene de parte de los que nos aman y quieren de verdad; ellos son familiares y amigos.

Sin embargo, ¿Que ocurre con ese otro ejército de personas que viven al pendiente de lo que haces también?, pero que se ponen un lente de aumento mucho mayor y así pueden ver con mayor claridad tus errores y equivocaciones; pero nosotros los llamamos literalmente en ocasiones “enemigos” y son oponentes, competidores, adversarios, rivales etc. serios en nuestra vida y con los que siempre andamos en conflicto y desacuerdo porque cuando intervienen echan por la borda cualquier esfuerzo nuestro.

Ante situación y en vez de actuar con negatividad o agresividad es mejor ser objetivos y lo suficientemente maduros emocionalmente como para tomar atención de lo que dicen y analizar si lo que estamos haciendo o diciendo está generando ese rechazo o esa fricción que provoca una reacción negativa en los demás.

Es muy importante lograr equilibrar y balancear los rechazos de los demás hacia nuestras acciones. Aun si alguien no estuviera de acuerdo con nuestro modo de pensar debe recibir una mención gratificante por sacar a flote un lado que pocos pueden observar y poner en evidencia.

Estamos acostumbrados a que nuestra vida se conduzca en medio de las situaciones fáciles y nada complicadas, es por eso que nos sorprendemos cuando vemos que algunas personas tienen un comportamiento lleno de dureza, rudeza y hostilidad en sus vidas, haciendo que eso nos cause fastidio, critica, molestia, desagrado al punto de rechazar convivir y estar con ellos.

Exigimos que sean cariñosos, dulces, respetuosos y nos incomoda con frecuencia su comportamiento y en ocasiones nos alejamos de ellos y preferimos abandonarlos con el pretexto de que no estamos para tolerar a alguien tóxico, sin detenernos a analizar que la causa de ese comportamiento probablemente fue una vida llena de dureza, maltrato, humillación, traumas, abandono y pocas oportunidades.

Es más fácil dejarlos en el desamparo espiritual, sin entender que nuestra presencia en su vida forma parte de una razón y una gran prueba. Usualmente pedimos que las personas cambien en su forma de actuar y pensar sin detenernos a ser protagonistas y ayudarlos a lograr a estos cambios.

Cuando descubrimos esa razón comprendemos que estas personas forman parte de nuestra misión, la cual tenemos que trabajar conjuntamente con ellos y así construir poco a poco y ayudarlos como si fuera un niño que está empezando a caminar o a hablar, hasta lograr depositar suficientes sentimientos de amor, cariño y respeto en su alma y su corazón.

Después de un tiempo de trabajo paciente, vas a poder despertar ese lado dulce, humano, respetuoso que nadie supo sembrar en él, que nadie supo lo valioso que era para su vida y que ahora tú eres el artífice.

A veces cuando ocurre una situación complicada en nuestra vida no entendemos lo que sucede y esa situación o pensamiento corroe nuestro interior y nos diluye las posibles acciones que pudiéramos para tomar o resolver nuestra prueba. La primera reacción ante un conflicto, dolor, situación difícil, sufrimiento, drama o le que pudiera llamarse es reaccionar de manera inapropiada y nos preguntamos repetidas veces “Porque a mí” “Que hice yo para recibir ese castigo”.

Aunque un poco tarde entendí que Dios y la vida tienen planes para uno que siempre serán un misterio y aun la resolución no acabara en un final feliz y hubo tanto dolor lo aceptaríamos con alegría esa voluntad; debemos estar preparados para entender que esa era la única forma de aprender de esta experiencia que de otra manera no hubiera sido posible vivirlo.

Y copio textualmente las palabras de Billy Graham.

Usted debería desear la voluntad de Dios para su vida más que nada en el mundo.

Usted puede tener paz en su corazón con pocas cosas si se encuentra en la voluntad de Dios; pero puede ser infeliz con muchas cosas si está fuera de su voluntad.

Usted puede tener gozo en la oscuridad si se encuentra en la voluntad de Dios, pero puede ser un desdichado con riquezas y fama si está fuera de su voluntad.

Usted puede ser feliz en el sufrimiento si se encuentra en la voluntad de Dios, pero puede tener agonía con buena salud si está fuera de su voluntad.

Usted puede estar contento en la pobreza si se encuentra en la voluntad de Dios; pero puede ser desdichado en la riqueza si está fuera de su voluntad.

Usted puede estar en calma y en paz en medio de la persecución, siempre que se encuentre en la voluntad de Dios; pero puede ser una persona infeliz y derrotada en medio de las aclamaciones si está fuera de su voluntad.

Toda la vida gira alrededor de esta bisagra divina: la voluntad de Dios. Así que es sumamente importante que descubramos su plan para nuestra vida.

Transforma el sufrimiento en actividad

Son alrededor de la 1 de la madrugada de una noche fría de invierno y él está ahí, en el mismo lugar de siempre, parado con un paraguas casi roto totalmente y en ese momento pensé que fácil era mi vida comparada con la de él. 
Es joven, muy alto, delgado y lleva un gorrito en la cabeza; su aspecto denota que está muy enfermo, sin embargo ni la noche fría de invierno, ni su enfermedad le impiden trabajar ofreciendo su servicio de pesar que lo hace con mucho cariño, con dedicación y no pierde la esperanza que alguien lo emplee. Pero las personas ensimismadas en su mundo van y vienen; algunos lo toman en cuenta y hasta por momentos parece transparente; pero él fiel a su trabajo ofrece amablemente su servicio a todo el que pasa.
Llevo año y medio pesándome, él es muy minucioso, siempre tengo 100 o 200 gramos más o menos y es muy cuidadoso para que no resbalar o no caerme; su instrumento de trabajo es una balanza digital que previamente la calibra con las manos; siempre me dice mi peso y luego lo escribe en un papel; él ha tomado su trabajo con mucha seriedad.
Me contó que vive con su madre y su abuela; que está muy enfermo, que se atiende con el Seguro Integral de Salud, que su padre murió cuando era pequeño y que es hijo único.

Les presento a Abdel un joven peruano anónimo, con valores, que está haciendo de nuestro país un lugar hermoso con su trabajo y no busca caridad aun cuando tiene afectada su salud, además de que no pierde la fe, el optimismo y esperanza de un Perú diferente; que tiene sueños y esperanzas de una vida mejor.

 

 

La carencia, una prueba de vida

Se dice pobreza y yo la llamo carencia temporal y para mí no es una condición económica, sino una prueba de vida. Ser pobre no es despectivo, no es para dar pena, ni es una situación que desmerece tu posición o condición y llamarte alguien “humilde”. Tenemos que entender que este proceso se da como una gran prueba que solo lo obtienen los grandes y los escogidos especialmente.

Tú puedes hacer de esa carencia un estado de vida saludable y salir de esto a futuro. Hay pobres con enormes cuentas bancarias que no logran salir de ella con la cantidad de bienes y hay ricos sin economía por que han logrado comprender el verdadero sentido de la vivir. Ya decía María teresa de Calcula que pobreza no es la carencia de bienes sino la soledad.  Y debemos comprender claramente que aun en la carencia, también se puede ser limpio, ser honesto, se  puede sonreír,  se puede ser organizado, se puede compartir y no tenemos por qué avergonzarnos ni querer figurar por lo que no tenemos o si alguien nos aceptará al saber nuestra condición.

Si tenemos poco, es porque eso es lo que necesitas para ese momento. Más bien en vez de preocuparnos por los bienes materiales, debemos pensar en adquirir y aplicar los valores de la vida a fin de vivir este proceso de construcción. Tú puedes hacer de este momento un momento hermoso y tú puedes salir airoso de esta prueba que en definitiva te hará una mejor persona. Espero que mi testimonio pueda ayudarte a comprender esta forma hermosa de vivir.

 

El dolor es inevitable en la vida humana y cuando llega tratamos por todos los medios de silenciarlo. La ciencia médica y la industria farmacológica concentran todos sus esfuerzos de calmarlo a través de paliativos, calmantes y sedantes. 

Cuántas personas terminan mal y en decisiones riesgosas por no saber enfrentar un dolor; vivimos tiempos en los que no toleramos un dolor físico, peor emocional; es más fácil, recurrir e ir a la farmacia comprar una pastilla para calmar de inmediato esa percepción sensorial y no damos tiempo de investigar en nuestro cuerpo cuáles son las razones por la que aparece ese dolor o usar soluciones naturales para abrazar ese dolor, vivirlo y superarlo. Probablemente muchos de los dolores físicos y emocionales  calmaron sin consumir medicinas, si le pusiéramos atención a sus causas reales. En ocasiones cuando manejamos los placebos (medicina sin efecto), nos damos cuenta que se puede calmar el dolor de otra manera.

Ni que hablar de los dolores causados por razones emocionales o anímicas como (la pérdida de algo, la desilusión, el abandono, la frustración etc.) aquí los sedantes, juegan un papel preponderante en este tiempo. Es lamentable pero no existe una escuela que nos enseñe a manejar el dolor de forma natural y eso está siendo un gran peligro.

Debemos de comprender que para nuestro crecimiento personal es necesario aprender a manejarlo; necesariamente debemos abrazarlo y sacar provecho de la lección que nos deja cuando pasa por nuestra vida, hablar con nuestro dolor, saber las razones, identificar esa causa a fin de atacar la raíz y que no deje heridas o huellas  profundas que no puedan curarse.

 

Me nació emplear mi tiempo sin pago alguno, quería dar de mí haciendo un servicio a mi comunidad; entonces busqué al sacerdote de mi parroquia y le pedí por favor que quería servir a los demás. “Quiero a través de mis habilidades ofrecer mi servicio para bienestar de mi prójimo” le dije, pues había comprendido que mi vida debía empezar a tener un sentido y fue que le pedí una oportunidad en alguna actividad con niños o mujeres; a lo que me respondió que estaba por implementar la pastoral de Salud en la Parroquia y creía que podría ser útil para ejercer esta labor.

Bueno luego de varios intentos empecé a escuchar ese gran mensaje que Dios y la vida colocan a nuestros ojos y aunque no quería aceptar debía entender que los planes y propósitos definitivamente para mí eran otros.

Al poco tiempo me enteré que un familiar estaba muy enfermo y pude acompañarla por un tiempo a superar su enfermedad, también empecé a dar más atención en mi familia, a hablar más con las personas, sean conocidos o extraños, con mis vecinos, con mi esposo y mi familia.

Luego que pasó este  momento empecé a entender el propósito de la vida para mí y fue que empecé a actuar. Me propuse a encontrar mi nueva ocupación sentí que debía prepararme mucho, que la formación universitaria no me servía de nada en este momento y que debía empezar una preparación muy especial y lo primero era ayudar a otros y a cuanta gente se me cruzara en el camino; empezar de abajo, aun con el dolor, con el cansancio, con el miedo, con la carencia, con el sueño y con la debilidad.

Ahora cada día estoy más centrada en este propósito que Dios ha destinado para mí y estoy muy feliz por lo que me ocurre. Llegan tiempos que uno debe pensar en los demás y vivir una vida con un propósito verdadero. Busca en tu corazón para que eres bueno, encuentra tus habilidades y dones a fin de usar tu tiempo con sentido real.